La compañía multilatina de origen guatemalteco Progreso, reafirma su compromiso con la innovación y la sostenibilidad con el lanzamiento de su “Proyecto Beta”, una iniciativa pionera que utiliza tecnología de impresión 3D y tinta cementante para construir estructuras en Guatemala.
Esta propuesta, ubicada en Planta San Miguel en Sanarate, El Progreso, está diseñada para optimizar la construcción de edificaciones sostenibles y eficientes, abriendo nuevas posibilidades para el sector.
El “Proyecto Beta” es una edificación innovadora realizada por el Centro de Investigación y Desarrollo (CID) de Progreso.
Con una edificación de 49 m² destinada a reuniones corporativas, esta estructura se eleva hasta 3 metros de altura y es completamente sismo-resistente.
«En Progreso, la innovación es el pilar de nuestra visión. Estamos enfocados en implementar tecnologías avanzadas y en consolidar nuestro liderazgo en el sector. Con el ‘Proyecto Beta’, hemos demostrado que es posible construir en tiempo récord y con altos estándares de calidad«, señaló Estuardo Herrera, gerente de investigación y desarrollo de concreto de Progreso.
Este desarrollo es producto de la dedicación y conocimiento del CID, que empleó materiales locales y tecnología de última generación para reducir la huella de carbono y aprovechar al máximo los recursos.


BOD-2: Un hito en la innovación
Una de las características más destacadas del “Proyecto Beta” es el uso de la impresora BOD-2 de la marca COBOD, una máquina de alta precisión que permite realizar construcciones robustas y personalizables.
La estructura fue construida en solo seis días, utilizando 32 horas de impresión efectiva.

El proceso comienza con un diseño en software CAD, que luego es adaptado por un sistema CNC (Control Numérico Computarizado) y un slicer, permitiendo la impresión en capas.
Este método asegura una estructura sólida, resistente y con una perfecta adherencia entre las capas, evitando deformaciones y aumentando la eficiencia constructiva.
Este sistema, basado en la deposición de capas sobrepuestas, permite replicar estructuras en distintos contextos y lugares, lo que amplía las aplicaciones de la impresión 3D en la construcción.

El objetivo de Progreso es seguir perfeccionando esta tecnología para contribuir al desarrollo de infraestructuras en Guatemala y ofrecer productos de alta calidad y asesoría técnica al sector de la construcción.
El “Proyecto Beta” es tan solo una muestra de cómo Progreso continúa transformando la industria de la construcción sostenible.
Con este tipo de avances, la empresa fortalece su papel como líder en innovación y desarrollo sostenible, con un claro compromiso hacia el futuro del sector constructivo de la región.