Mixto Listo, Cementos Progreso y Agreca marcan un hito con certificaciones internacionales del CSC.
El Concrete Sustainability Council (CSC) ha reconocido a Mixto Listo, Cementos Progreso y Agreca con la Certificación de Abastecimiento Responsable para Materiales de Construcción, destacando su liderazgo en sostenibilidad dentro de la industria de la construcción en América Latina y el mundo.
Mixto Listo reafirma su compromiso ambiental al recibir la recertificación de cinco de sus plantas clave: Planta Norte, Planta Salcajá, Planta Sur, Planta Escuintla y Planta Carretera a El Salvador. Estas instalaciones han demostrado altos estándares de excelencia operativa y responsabilidad ambiental.
Por su parte, Cementos Progreso alcanzó un logro significativo al certificar, por primera vez, sus plantas San Miguel y San Gabriel, ubicándose como la tercera cementera certificada en América y en los puestos 30 y 31 a nivel global. Este hito consolida su posición como líder en sostenibilidad e innovación dentro de la industria.
Además, Agreca, la unidad de negocio de agregados, marcó un precedente al convertirse en la primera empresa certificada de su tipo en Latinoamérica, destacándose como un referente en prácticas responsables en la región.
Según Mario Orellana, gerente general de la Región Guatemala y Belice de Cementos Progreso, esta certificación refleja el esfuerzo de nuestro equipo por implementar prácticas sostenibles que mejoran los procesos y el entorno.



Impacto de las certificaciones en la construcción
Estas certificaciones, respaldadas por la Federación Iberoamericana del Hormigón Premezclado (FIHP), validan que Progreso cumple con los estándares más exigentes a nivel internacional.
Según Cynthia Imesch, coordinadora del CSC, «Progreso lidera con su ejemplo, inspirando a la industria a adoptar prácticas más responsables y sostenibles».
Las certificaciones promueven procesos más eficientes, reducen el impacto ambiental y generan confianza entre desarrolladores, arquitectos y contratistas, transformando la construcción nacional y regional hacia un modelo más consciente y sostenible.
Progreso no solo innova en sus operaciones, como lo demuestra el Proyecto Beta de impresión 3D de concreto, sino que también invierte en el desarrollo de las comunidades. Durante 2024, destinó US$6,1 millones en programas sociales que beneficiaron a más de 170.000 personas.
Entre estos proyectos destaca HogaRES, que ha mejorado la calidad de vida de 5.000 familias al reemplazar pisos de tierra por concreto, promoviendo espacios resilientes y saludables.
La empresa también apuesta por iniciativas de gestión ambiental, como el uso eficiente del agua, el coprocesamiento de residuos y el manejo responsable de bosques, respaldados por auditorías constantes que garantizan el cumplimiento de estándares internacionales.
José Raúl González, CEO de Progreso, resumió este compromiso: «En Progreso, las utilidades no son el fin, sino el resultado de vivir acorde a nuestros valores y trabajar por el bienestar de colaboradores, clientes, comunidades y el entorno».
El liderazgo de Progreso en sostenibilidad, respaldado por certificaciones internacionales, no solo transforma la industria de la construcción, sino que impulsa un cambio positivo en el país.
Desde la innovación tecnológica hasta el impacto social, Progreso continúa avanzando hacia un modelo de construcción más responsable, contribuyendo a construir el país donde todos queremos vivir.