Progreso, en colaboración con comunidades y autoridades locales, está transformando vidas mediante proyectos de pavimentación que conectan sueños con las oportunidades. En San Juan Sacatepéquez, varias comunidades han sido testigos de cómo el trabajo en equipo y la visión compartida han mejorado significativamente su infraestructura y calidad de vida.
Un ejemplo de ello es la comunidad de “El Naranjito”, en donde vecinos de los sectores uno y dos de la Aldea Suacité inauguraron la pavimentación del callejón “Los Pérez”, un proyecto que beneficia directamente a más de 50 familias y de manera indirecta a más de mil personas.
Este esfuerzo colaborativo entre la compañía, los vecinos y las autoridades locales permitió pavimentar 700 metros cuadrados de calle, marcando un antes y un después en la movilidad y seguridad de la comunidad.
Pavimentación comunitaria = Desarrollo sostenible
En la aldea Montúfar, ubicada en el kilómetro 42 de San Juan Sacatepéquez, se llevó a cabo la inauguración de una obra esperada por años: la pavimentación de la calle que conduce al cementerio local.
Este proyecto, resultado del esfuerzo conjunto de Progreso, autoridades municipales y comunitarios, impacta de manera positiva a 15 mil habitantes, facilitando el acceso y dignificando un espacio clave para la comunidad.
La inauguración de este proyecto simboliza el compromiso de Progreso con la mejora continua de las condiciones de vida de las comunidades donde opera, fomentando la colaboración y el trabajo en equipo como herramientas para el desarrollo.
Pero eso no es todo, en la aldea Cruz Blanca, también en San Juan Sacatepéquez, se celebraron recientemente la inauguración de cuatro proyectos de pavimentación en el sector 1.
Gracias al trabajo conjunto entre la Planta San Gabriel, el Consejo Comunitario de Desarrollo (COCODE) y los vecinos, se construyeron más de 700 metros lineales de pavimento, mejorando la conectividad y fortaleciendo las relaciones intercomunitarias.
Estos proyectos son un ejemplo del impacto positivo que puede lograrse cuando las empresas, las autoridades y las comunidades trabajan de la mano. La participación activa de los vecinos no solo aseguró el éxito de las obras, sino que también reforzó el sentido de pertenencia y cohesión social en la localidad.
Loma Alta: un paso hacia el futuro
El caserío “Los Guamuches”, en Loma Alta, también fue escenario de un avance significativo con la pavimentación de sus calles. La inauguración, celebrada en la escuela oficial mixta de la comunidad, contó con la participación de maestros, miembros del COCODE y alcaldes auxiliares.
Este esfuerzo conjunto garantiza que los niños, las familias y los trabajadores cuenten con caminos seguros y funcionales para su desplazamiento diario. Estas obras, confirman la ciudadanía responsable de Progreso, al promover proyectos de infraestructura que conectan y transforman.
Estas iniciativas no solo mejoran el acceso a servicios esenciales, sino que también generan un impacto duradero al fortalecer el tejido social y abrir nuevas oportunidades para las generaciones futuras. Cada kilómetro de pavimento construido representa un paso hacia el desarrollo, una historia de colaboración y una visión compartida de un futuro más prometedor para las comunidades guatemaltecas.