La cuenca del Río Motagua, una de las más importantes de Guatemala, es ahora el punto de encuentro entre visión empresarial y compromiso comunitario.
Progreso y la Mancomunidad de Municipios de la Cuenca del Río Motagua sellaron una alianza estratégica que busca transformar los retos ambientales en oportunidades de desarrollo sostenible.
Una alianza para el futuro del Motagua
El “Convenio de Cooperación Técnica y Desarrollo Sostenible” impulsa la cooperación entre el sector privado y los gobiernos locales. Su objetivo principal es fortalecer las capacidades de las comunidades y promover proyectos enfocados en la recuperación ambiental, la gestión responsable de los recursos naturales y la educación ambiental.
Durante los próximos cinco años, las instituciones trabajarán de forma articulada para recuperar la cuenca, conservar ecosistemas y fomentar prácticas sostenibles que mejoren la calidad de vida de las comunidades del oriente del país.



Acciones que generan impacto
El convenio establece compromisos concretos: asesoría técnica en materia ambiental, desarrollo de proyectos piloto, búsqueda de financiamiento, reforestación, gestión de residuos y protección de cuerpos de agua.
Además, se implementarán programas de capacitación para que las municipalidades y comunidades cuenten con herramientas que fortalezcan su resiliencia y autonomía ambiental.
Liderazgo con propósito
Esta alianza se enmarca dentro del pilar “Líder Ambiental” de la estrategia de sostenibilidad de Progreso, que promueve una gestión responsable de los recursos naturales y la acción conjunta con los actores locales.
“Este convenio reafirma nuestro compromiso de trabajar junto a los gobiernos locales en soluciones integrales que fortalezcan la gestión ambiental y el bienestar de las comunidades”, afirmó Ewald Sheel, gerente de Región Norte de Progreso.
Un modelo de cooperación replicable
El acuerdo entre Progreso y la Mancomunidad del Río Motagua demuestra que la colaboración interinstitucional puede generar soluciones sostenibles y duraderas. Su enfoque en educación ambiental, desarrollo territorial y acción colectiva se proyecta como un modelo replicable para otras regiones del país que enfrentan desafíos similares.